“La Galería de Castas. Rostros de nuestro mestizaje, del Museo de Historia Mexicana”, llegó durante el período vacacional a su primer millón de visitantes, un logro que confirma su lugar como uno de los espacios culturales más relevantes para comprender el pasado virreinal y reflexionar sobre la identidad mexicana.
A más de diez años de su apertura, este recinto se ha consolidado como custodio de una de las colecciones más importantes de pintura de castas en el mundo, considerada un tesoro artístico e histórico, con esta cifra emblemática el espacio inaugurado el 2013 celebra el interés y la conexión del público con este legado.
Las pinturas de castas, surgidas en la Nueva España del siglo XVIII, constituyen un género singular que, como señala la historiadora del arte Ilona Katzew, “no son meras escenas costumbristas, sino complejas construcciones visuales que articulan nociones de raza, jerarquía y orden social”. Estas obras, lejos de ser únicamente representaciones artísticas, ofrecen una mirada profunda a las tensiones y aspiraciones de una sociedad en transformación.
La colección resguardada por el museo —formada durante más de cinco décadas por doña Lydia Sada de González y su hijo, Ing. Tomás González Sada— reúne obras de destacados pintores novohispanos como Miguel Cabrera, José de Páez, José Joaquín Magón y Andrés de Islas, entre otros, cuyas imágenes permiten explorar la vida cotidiana, la diversidad cultural y los sistemas de clasificación social del virreinato.

0Comentarios