Estados Unidos e Irán han dado pasos para reencaminar las negociaciones y Teherán cede y ha decidido abrir el estrecho de Ormuz aunque amenaza con cerrarlo si Washington no retira el bloqueo naval, mientras que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegura que no va a volver a cerrarlo.

El anuncio de la apertura de este estratégico punto llega el mismo día que en París medio centenar de gobiernos se reunían para decidir acciones y ya había "una docena de países" comprometidos una contribución militar a la misión multinacional defensiva.